Misrespetos y mis condolencias a los familares por la perdida de Paco Umbral, uno de los mejores columnistas.
No tiene perdida…
Historia y actualidad del Reino de Valencia
Misrespetos y mis condolencias a los familares por la perdida de Paco Umbral, uno de los mejores columnistas.
No tiene perdida…
José Guillén Milla

Por medio de este reducido artículo queremos salir al paso de las erróneas teorías que sobre la lengua valenciana se vierten en diversidad de medios de comunicación, teorías que se amparan en razones tan “creíbles” como “la opinión científica”, “todas las universidades europeas”, etc. siempre sin dar referencia de las fuentes de investigación de las que se han valido para aseverarlo, sin mas demostración autorizada sobre el origen del idioma valenciano.
Difícilmente un porcentaje tan escaso de foráneos no pudieron hacer que su lengua conquistara la lengua de los valencianos, máxime cuando se trataba de gentes de guerra, de baja estructura cultural. Por otra parte, es de sentido común el pensar que los valencianos prejaiminos no eran mudos y, por lo tanto, tenían su lengua propia. Las gentes provenientes de los condados de la Marca Hispánica “no pudieron hacer valer su lenguaje ante los mas de 65.000 cristianos, 2.000 judíos y 120.000 moros habitantes del reino moro valenciano”. (Hussein Mones, catedrático de Estudios Hispánicos Al Andalus, de la Universidad de El Cairo, en su libro: Andalucía, Algarabía and Al Sharky.
La fuerte colonización que el reino valenciano sufrió por parte de los árabes, ni arraso ni aniquiló la lengua de los nativos valencianos, sino que enriqueció el romance en el que se expresaban.
Citaremos aquí a Sánchez Albornoz “no se arabizó la contextura vital española, como no se arabizó la estructura gramatical de las lenguas peninsulares, no obstante la recepción de muchos cientos de vocablos árabes y la formación de muchos paralelismos expresivos”. Si en seis siglos de dominación árabe no se consiguió erradicar el romance valenciano, sino que se enriqueció con la introducción de palabras y expresiones arabistas. ¿como pudieron sustituir la lengua valenciana la presencia de mercenarios de los condados de la Marca Hispánica –1,2%- que se integraron en estas tierras? El Libro de los Avecinamientos, de los años 1387-1396, censo confeccionado por el rey Jaime I El Conquistador ha sido estudiado por la Profesora Cabanes Pecourt, estableciendo sin lugar a dudas que las concesiones de casas y tierras a dichos mercenarios fueron prácticamente inexistentes en relación a las otorgadas a otras tropas, tales como aragoneses, navarros e incluso extranjeros. Posteriormente las lecturas que se han efectuado del Libro del Repartimiento no han modificado sustancialmente este porcentaje del 1,2% de catalanes que permanecieron en Valencia una vez conquistada a los moros.
El catedrático medieval Antonio Ubieto añade “Ni siquiera el idioma era una dificultad ya que estos musulmanes habían tenido como idioma oficial el árabe, mientras que en la conversación ordinaria utilizaban un romance (se refiere al romance valenciano) que era distinto al que se hablaba en lo que conoceremos después con las denominaciones de Aragón o resto de España”.
El catedrático de la Universidad Complutense Manuel Mourelle de Lema explica que “entre las diez lenguas románicas, consideradas como tales por los romanistas, se encuentra la valenciana. Y continua “la valenciana es una lengua románica “in se et per se”, tan independiente como cualquier otra de sus hermanas en la latinidad, tomando lo dicho en que no debe tomarse como subordinada ni genética ni tipológicamente a ninguna de las neolatinas”.
Para el profesor e investigador José Vicente Gómez Bayarri “el origen directo de la actual lengua valenciana esta en la evolución del romance hablado en tierras valencianas anterior a la conquista de Jaime I, romance que fue reforzado, enriquecido y consolidado con vocablos y estructuras lingüísticas y gramaticales a lo largo de la Baja Edad Media”. Y añade “podemos pensar que los idiomas hablados actualmente en el Reino de Valencia no están en función exclusivista de los hechos conquistadores repobladores llevados a cabo en el reinado de Jaime I. Consecuentemente, el valenciano es una lengua neolatina, autóctona e independiente, derivado del romanç; que cumple las condiciones lingüísticas, sociolingüísticas y sociopolíticas, desarrollo de una brillante literatura, fonética y gramática propias, consciencia idiomática viva y generalizada, y deseo de asumir sus peculiaridades para ser considerada como idioma”.
Las “jarchas” aparecen ya en el siglo IX dentro del movimiento cultural mozárabe (mozárabe: valencianos que permanecieron dentro de los dominios musulmanes sin que, por ello, tuvieran que renunciar a su lengua, religión y cultura) siendo una de sus manifestaciones mas populares escritas en lengua romance las “moaxajas con jarcha o zejel”. Entendiéndose por jarcha una breve composición poética que es el remate final de los poemas conocidos como “muwassah” modalidad cultivada en el Al Andalus. Dichas jarchas son cánticos breves e intensos puestos en la boca de la persona que añora presencia de la amada ausente, redactadas en romance valenciano. Manuel Mourelle de Lema afirma que “en Al Andalus –Andalucía y Valencia- tenemos las jarchas, situadas al final de las moaxajas, consideradas muy antiguas, acaso alguna pueda que se remonte a comienzos del siglo XI;…. sin embargo existen fuentes dignas de todo crédito a favor de que las moaxajas se componían ya en el 900″.
La lengua valenciana es uno de los cinco idiomas reconocidos oficialmente por la Constitución Española y por los Estatutos de Autonomía de las diversas comunidades bilingües existentes hoy en España, sin que ello sea óbice para que existan otras lenguas minoritarias que también se hablan aunque no gocen por el momento de reconocimiento oficial.
Por tanto, entendemos que cualquier aseveración que pretenda incluir a la lengua valenciana dentro de otro idioma hablado en el territorio nacional o, simplemente como dialecto del cualquiera de ellos, no son sino teorías totalmente falsas, erróneas y fehacientes del desconocimiento lingüístico promovidas por intereses totalmente ajenos a la realidad histórica del pueblo valenciano, situación que de hace años viene siendo patente por la megalomanía anexionista de Cataluña y de su proyecto político de los “Países Catalanes”, estrafalaria pretensión anticonstitucional.
El nacimiento de la lengua valenciana se debe a la influencia de infinidad de pobladores que desde los origines prehistóricos de nuestra tierra valenciana ocuparon lo que hoy conocemos como Comunidad Valenciana, antes Reino Moro y Reino Cristiano de Valencia.
Menéndez Pidal afirma: “en las lenguas románicas quedaron préstamos lingüísticos importantes de las lenguas que hablaban las tribus ibéricas, de los pobladores anteriores a la llegada de estos”. Estas lenguas unidas a la romanización, que no consiguieron borrar, sino embellecer, la dominación romana de las tierras valencianas. Fenicios, Iberos, celtas, visigodos, romanos, árabes influyeron en el habla de los primitivos pueblos edetanos y contestanos, anteriores a todos ellos, en la creación de una forma de hablar totalmente diferente y diferenciada, que fue embelleciéndose época a época, hasta llegar a lo que hoy conocemos como Lengua Valenciana.
La bibliografía que reflejamos al final de este artículo detalla ampliamente estas aseveraciones que han sido entresacadas de los importantes estudios realizados por historiadores de reconocida reputación dentro del ámbito lingüístico valenciano.
Por tanto la teoría catalanista de que la lengua valenciana la implantaron los catalanes que vinieron con las tropas del rey aragonés Jaime I El Conquistador, cuando en 28 de septiembre de 1.238 firmó las capitulaciones del reino moro de Valencia con el rey Zayyan, se caen por su propio peso.
Antonio Ubieto, en sus Orígenes del Reino de Valencia, describe ampliamente cuales fueron las composiciones de las tropas que acompañaron al rey aragonés en su conquista de las tierras valencianas arrebatándoselas a los moros. Por ser muy extensos solamente detallaremos que un 2% de las susodichas tropas procedían de la Marca Hispánica, lo que posteriormente se conoció como Cataluña. Entonces no existía aun la unidad de lo que hoy es Cataluña. Aquellos territorios eran condados de los que el rey D. Jaime I El Conquistador era conde y señor. Él mas conocido, aunque no único, era el condado de Barcelona.
Estas tropas de la Marca estaban compuestas generalmente por representantes religiosos. No hay que olvidar que la conquista del Reino Moro de Valencia se le impuso al rey aragonés como una cruzada, para anular una excomulgación que tenia sobre su alma. Como tales representantes de los obispados de los condados barceloneses al finalizar la contienda se volvieron a sus diócesis. En lo que se refiere a las tropas mercenarias de los condados de la marca hispánica –los que ahora se conocen como catalanes- no permanecieron en tierras valencianas en un porcentaje superior al 1,2%, ya que al negarles el rey aragonés su entrada en Valencia “a saco” –es decir a botín y rapiña- ya no tenían motivos para quedarse en el reino recién conquistado.
El catedrático Lleopolt Penyarroja concluye su obra magna “El mozárabe de Valencia” con una frase de Henri Meier: “Nunca en ningún lugar ocurrió el simple transplante de un idioma a otro pueblo a otra población”. De nuevo Antonio Ubieto afirma “se puede afirmar sin posibilidad de error que los idiomas hablados en el Reino de Valencia actualmente no son un fenómeno de reconquista –se refiere a la reconquista del reino Moro de Valencia por Jaime I, en 1.238- En el mejor de los casos se podría sospechare que las fronteras políticas son producto de la lengua”. Y Gómez Bayarri insiste: “ya que la reconquista del Reino de Valencia debió encontrarse con las realidades dialectales consumadas; consecuentemente, es incoherente defender que fuera exclusivamente el fenómeno reconquista-repoblación aragonesa, barceloni, navarra y ultramontana la que determinara el dominio lingüístico valenciano sin tener en consideración elementos pre-romanos y románicos autóctonos, parla romanç, base esencial de la configuración definitiva de la lengua valenciana”
El Padre Luis Fullana, primer catedrático de Lengua Valenciana de la Universidad de Valencia y con sillón en la Real Academia de la Lengua Española, representado al idioma valenciano, sostuvo siempre la tesis de que “solo el estrato mozárabe configuró la individualidad lingüística de Valencia”.
A todo ello que, repetimos, es una muy reducida manifestación de las investigaciones de estudiosos de reconocido prestigio dentro de los estudios medievales valencianos, arabistas, romanistas, etc., hay que añadir la siguiente relación de poetas y escritores valencianos que siempre utilizaban la lengua valenciana en sus manifestaciones literarias. Dejando constancia de ello en los prólogos de sus obras:
- La Biblia Parva de San Pedro Pascual es uno de los documentos mas antiguos de la lengua valenciana. Nacido en 1226.
- Arnau de Vilanova, medico y clérigo escribió en lengua valenciana en el siglo XIII. Sus obras “Raonament d’Avinyo”, “De adventu Antichristi et fine mundi” “Antidotarium” entre otros.
- San Vicente Ferrer, siglo XIV, con sermones por toda Europa en Lengua Valenciana, indiscutible defensor de su lengua materna. La valenciana.
- Fray Bonifacio Ferrer, hermano de San Vicente Ferrer, siglo XIV, cartujo prior de la Cartuja de Porta-Coeli en el Reino de Valencia, tradujo la Biblia de la lengua latina a la valenciana. Existe una hoja de esta Biblia en la Hispanic Society de New York, precisamente la que habla de que la traducción se ha realizado en lengua valenciana.
- Sor Isabel de Villena, siglo XV, con su “Vita Christi” escrito en lengua valenciana.
- Joanot Martorell, con su Tirant lo Blanch en el siglo XIV, escrito en lengua valenciana “para que la nación de donde soy natural se pueda alegrar”
- Jaume Roig, siglo XV, con su “Espill de les Dones”, en lengua valenciana, libro de consejos para las mujeres de vida honrada.
- Jaime March, poeta del siglo XIV, con su primer código para la poesía de lengua valenciana.
- Fray Antonio Canals, siglo XIV, con su “Valerio Maximo” extraído del latín en nuestra querida lengua valenciana.
- Mossen Ausias March, siglo XV, escribiendo sus obras en un lenguaje que responde a la realidad, el valenciano “Obras en verso, divididas en cánticos de amor moral, espirituales y de muerte”.
- Joan Esteve, siglo XV, notario publico de la ciudad de Valencia, autor de “Liber elegantiarum” de cuya obra el mismo explica que esta escrita en lengua valenciana, siendo impresa en Venecia en 1489.
- Mossen Jaume Roig de Corella, Jordi de Sant Jordi, Bernat Fenollar, Joan Escriva, Luis de Fenollet, Bernardi Valmanya, Miquel Perez y muchos otros mas que siempre escribieron en lengua valenciana. Ellos conformaron lo que se conoce como el Siglo de Oro de la Letras Valencianas, primer siglo de oro acontecido en la Península Ibérica, con el primer libro impreso en España que lo fue en Valencia en el año 1474 “Les trobes en lahors de la Verge María”.
- Francesc Eximenis, un catalán que aprendió la Lengua Valenciana en Valencia, siglo XIV.
En fin y como colofón, podemos indicar que la Lengua Valenciana tiene identidad propia, totalmente diferente y diferenciada del catalán, para permitirse su gramática y diccionario propios.
El Pueblo valenciano solamente reconoce como propia su lengua materna valenciana, lengua que se rige por una normativizacion propia, la conocida como las “Normas de El Puig-Valencia, auspiciadas por la Real Academia de Cultura Valenciana, Sección de Lengua y Literatura, entidad con casi cien años de existencia y que goza de gran predicamento entre los valencianos.
Por razones políticas se produce en nuestra Comunidad Valenciana una guerra lingüística. Los poderes políticos por sus intereses particulares pretenden que Valencia, la Comunidad Valenciana, adopte la normativización del idioma catalán y por parte de Cataluña se están invirtiendo cantidades muy considerables de dinero público para conseguir la “unidad de las lenguas valenciana y catalana” sobre la base de que si “hablamos la misma lengua, somos el mismo pueblo” frase que recuerda otras de muy triste recuerdo como la de “si hablamos alemán somos alemanes”.
Por ello, los que defendemos la valencianidad de nuestro idioma nos encontramos sumidos en una lucha contra los poderes públicos, universitarios y medios de comunicación, como la Televisión Autonómica Valenciana, para conseguir que los intereses políticos no acaben con nuestra mas preciada seña de identidad, la LENGUA VALENCIANA.
Pasqual Maragall intenta llevarse la Copa América a Barcelona mientras el Gobierno congela el proyecto
8-6-2004 15:15:54
Maragall mantiene contactos con la empresa ACM; Clos, situó como favorita a Nápoles tras el descarte de Barcelona, negando el apoyo a Valencia.
MADRID/VALENCIA. Pasqual Maragall ha mantenido contactos con Michel Bonnefous, director general de America´s Cup Management (ACM), la empresa suiza que gestiona los derechos de la Copa América para la edición de 2007, a fin de intentar que la sede de la competición se desplace desde Valencia, que fue designada el pasado mes de noviembre, a Barcelona. Fuentes bien informadas aseguran que Bonnefous «se está dejando querer» y que le están intentando convencer de que «Valencia no será capaz de cumplir con los compromisos adquiridos». Al mismo tiempo, se está amagando a ACM con una suculenta oferta de dinero.
Cabe recordar que la designación de sede para la mejor competición de vela del mundo, en la que se dan cita barcos con tecnología que más tarde se aplica a la investigación espacial, aeronáutica y militar, no está sujeta a ningún reglamento, como los Juegos Olímpicos, sino que se ciñe exclusivamente a una puja económica y de servicios y a contratos mercantiles entre la empresa que posee los derechos y la ciudad anfitriona. ACM, llegado el caso, podría esgrimir un incumplimiento de contrato para mudarse a otro sitio. Barcelona, que optó a ser sede y fue descartada en su momento, cuenta con espacio suficiente en su puerto para albergar, sin necesidad de acometer muchas obras, el impresionante despliegue de medios de los participantes. Joan Clos, cuando Barcelona fue eliminada y Valencia pasó el corte y quedó entre las cuatro finalistas, dijo que prefería que la Copa se fuese a Nápoles.
Presiones
Según informaciones a las que ha tenido acceso ABC, Bonnefous está presionando a Rita Barberá y Francisco Camps a fin de que se ponga en marcha el plan de actuación firmado con ACM, bajo la amenaza de desplazar la sede a Barcelona. Pero lo cierto es que el Consorcio Valencia 2007, el encargado de gestionar el evento, está semiparalizado. Ello se debe a que el Estado, cuya representación en el Corsorcio es del 40 por ciento (otro 40 por ciento es de la Generalitat valenciana y el 20 restante del Ayuntamiento), aún no ha nombrado oficialmente a sus representantes y ni mucho menos ha estudiado con las autoridades locales un plan de financiación para hacer frente a las obras y compromisos.
Rodrigo Rato sí diseñó uno junto con Barberá el pasado invierno, pero el cambio de Gobierno ha dejado todo el proyecto en el limbo.
Mientras, el tiempo pasa, los plazos se echan encima y los suizos son seducidos por Barcelona. Estas fuentes interpretan que todo responde a una estrategia netamente política y que existe una conexión Madrid-Barcelona para que el proyecto valenciano se venga abajo por el desinterés del Gobierno socialista. Un desinterés que premiaría a la Cataluña de Maragall frente a una Comunidad Valenciana bastión del PP y que «debe ser reconquistada en 2007» para apuntalar el mapa del poder territorial socialista.
A la espera de Solbes
La alcaldesa de Valencia, Ritá Barberá, se reúne esta tarde en Madrid con el vicepresidente económico del Gobierno, Pedro Solbes, en cuyas manos está en última instancia la designación de los representantes estatales en el Consorcio 2007 y la aprobación o archivo del plan de financiación para el evento.
El desasosiego en Valencia es palpalble entre el cuerpo empresarial y la clase política. La Comunidad Valenciana espera la implicación total y leal del Gobierno para la puesta en marcha de un proyecto que debe suponer un salto cualitativo para Valencia a partir de 2007 y un fabuloso escaparate internacional durante estos años.
La percepción en la Comunidad Valenciana desde el 14 de marzo es de abandono por parte de Madrid. La derogación del trasvase del Ebro, después de diez años de estudios y cuando se estaban haciendo algunas obras en varios tramos, ha sido leído como un agravio. La sensación es de abandono por el cambio de color político y la dejación del Gobierno en la Copa América añade incertidumbre sobre las futuras relaciones con el poder socialista.
Las declaraciones provenientes desde Aragón no han contribuido a atajar esta sensación, sino todo lo contrario. El Gobierno aragonés admite abiertamete que se niega a ceder agua porque ello supondría consolidar a las regiones del sur como gran plataforma económica y turística. Esta idea planea también entre sectores políticos y económicos catalanes, que miran con recelo la competencia del puerto de Valencia (precisamente la infraestructura que debe ampliarse aprovechando el paso de la Copa América) y el emergente eje económico, turístico y cultural formado por Madrid-Comunidad Valenciana y Baleares.
A. CAPARRÓS
VALENCIA. Las relaciones históricas entre Cataluña y la Comunidad Valenciana han excedido siempre los límites de la vecindad. La primera solía, hace no mucho, mirar por encima del hombro a la segunda. En una suerte de «proteccionismo colonial», el propio Jordi Pujol intermedió con Eduardo Zaplana para zanjar las disputas entre ambos territorios a cuenta de la denominación de la lengua. Catalán para unos y valenciano para otros.
Superados los trances filológicos del pasado, la Comunidad Valenciana ha optado, desde el liderazgo de políticos pragmáticos como Francisco Camps o Rita Barberá, por la senda de convertir a la autonomía en un referente económico y social, visto con recelo por sus vecinos del norte.
Mientras Cataluña rememora efemérides, desde Valencia se conjugan presente y futuro. La reedición de la Copa América, confirmada ayer, es sólo una prueba del dinamismo de la región. No es ningún secreto que Barcelona diseñó una estrategia inconfesable para arrebatar la prueba náutica a Valencia en 2003.
Anclada en discursos pretéritos sobre comunidades de primera y de segunda, la clase política catalana, enfrascada en cuitas internas desde el adiós de Pujol, contempla impávida la emergente sociedad valenciana, que ocupa espacios hasta ahora reservados en exclusiva para Cataluña.
El profundo malestar por la designación de Valencia como sede de una prueba de Fórmula 1 propició a mediados de mayo la impagable escena de Carod-Rovira abrazando al magnate Bernie Ecclestone para sellar la prórroga del contrato con Montmeló.
Cultura y economía
El tripartito catalán ha pasado de mirar a Valencia desde el retrovisor a observar la matrícula de sus vecinos. Más allá de haber accedido al selecto circuito de los eventos deportivos con proyección mundial, el salto cualitativo ha trascendido a la cultura, con el Palau de les Arts Reina Sofía, icono del emblemático conjunto arquitectónico levantado por Santiago Calatrava.
La programación de la ópera valenciana se percibe como un invitado molesto para el Liceo. En esta línea, músicos, cantantes, productoras y empresas del sector de la enseñanza de Cataluña se han adherido a un manifiesto impulsado por el colectivo «Taller de Músics» contra el proyecto de la Torre de la Música -la primera sede fuera de Estados Unidos del Berklee College of Music de Boston- que se instalará en Valencia tras la gestión de Barberá y Camps.
El argumento que sostienen pasa por que la Torre «podría incidir negativamente en las escuelas de música privadas del Estado español».
Tan firmes como los cimientos del proyecto son las posiciones del Gobierno valenciano respecto a las emisiones ilegales de la televisión pública catalana, TV3, en su territorio. Los repetidores clausurados fueron instalados por Acción Cultural del País Valencià, entidad «pancatalanista» que goza de favoritismo, en forma de subvenciones, del tripartito.
Y como quiera que «la pela es la pela», las disputas también se mantienen soterradas en el plano económico. Tanto, que Barcelona ya ha visto cómo el puerto de Valencia le desbanca de su posición de privilegio en cuanto a tráfico de mercancías. Las trabas del Gobierno a la ampliación del recinto valenciano han levantado no pocas suspicacias. Dos gallos en corrales tan próximos se antojan demasiados y con la controversia del trasvase del Ebro, hubo quien atisbó un boicot.
CAMPS Y BARBERÁ CIERRAN EL ACUERDO

Alinghi, doble campeón de la Copa América. (Foto: REUTERS)
Actualizado lunes 23/07/2007 10:47 (CET)
H.ATIENZA | M.HERNÁNDEZ
VALENCIA.- Valencia volverá a ser la sede de la Copa América. No habrá más dudas, ni más reuniones entre el dueño del sindicato suizo Alinghi, Ernesto Bertarelli, y el primer ministro de Italia, Romano Prodi, para valorar otras ciudades. Tras dos meses de intensas negociaciones, este fin de semana el Consorcio ha cerrado un acuerdo con ACM (America’s Cup Management) para que Valencia repita como sede de la regata, en el que ha sido vital la participación del presidente de la Generalitat, Francisco Camps, y de la alcaldesa Rita Barberá.
La designación, que se hará pública previsiblemente el miércoles, garantiza la celebración de regatas en el puerto de Valencia en 2009, a pesar de que la competición siempre se ha disputado cada cuatro años. La continuidad de Valencia lleva aparejada esta modificación del calendario para aprovechar al máximo las infraestructuras de la dársena.
Según fuentes conocedoras del acuerdo, el nuevo contrato que une la ciudad con la Copa América estipula el pago de un canon de 105 millones, una cifra por debajo de los entre 120 y 150 millones que se habían barajado en las últimas semanas, pero que supera los 90 que han pagado por esta edición. Pero, como sucedió en el anterior convenio, habrá una fuente de financiación extra procedente de dos patrocinadores. En la Copa América 2007, Endesa y Banco Santander participaron cada de uno de ellos con 15 millones de euros, aunque en estos momentos se desconoce su continuidad.
La reelección de Valencia como sede acarrea importantes cambios en la estructura del Consorcio, la empresa donde están representadas las tres administraciones implicadas. Si hasta ahora el Gobierno central asumía el 50% y Generalitat y Ayuntamiento el otro 50%, ahora se ha cerrado un nuevo reparto accionarial que deja sólo el 40% del Consorcio América’09 en manos del Ejecutivo central, el otro 40% lo asume la Generalitat y el 20% restante el Ayuntamiento. Esta modificación ha sido supervisada por la ministra de Administraciones Públicas, Elena Salgado.
Además, este lunes está previsto que se celebre un encuentro entre el presidente del Gobierno, José Luis Rodriguez Zapatero, y el dueño de Alinghi, Ernesto Bertarelli, lo que denota el interés del Ejecutivo socialista por implicarse en un acontecimiento deportivo que ha sido un éxito para España y del que durante tres años han estado absolutamente distanciados. De hecho, durante toda la competición se espero sin éxito la visita de Rodríguez Zapatero.
El contrato cerrado el pasado domingo incorpora nuevas cláusulas. Una de ellas es que ACM exige que en la edición de 2009, donde Alinghi defenderá la Copa de las Cien Guineas, participen al menos 10 equipos. Si no se alcanza esta cifra, el Consorcio está eximido de pagar 10 millones por cada uno de ellos a la empresa que gestiona la Copa América y que dirige, Michel Bonnefous, una de las personas con más implicación en las negociaciones.

M. CONEJOS/R. CARRIÓN. VALENCIA.
El vicepresidente segundo del Consell, Gerardo Camps, confirmó la información que ayer desveló este diario en la que se aseguraba que el acuerdo con ACM es total y que Valencia será designada sede de la XXXIII Copa América en lo que resta de mes.
Gerardo Camps indicó que se está «trabajando intensamente por parte de las tres administraciones y quienes representan los intereses deportivos de los que ganaron la última edición» y reconoció que «todo va razonablemente bien».
Concretando algo más, Gerardo Camps adelantó que sólo queda resolver «algunas cuestiones técnicas» pero que «no hay ningún motivo para que no podamos anunciar este mes que Valencia será la sede de nuevo de la Copa América».
Una larga negociación
Este es el primer reconocimiento público de un miembro del Gobierno valenciano de la consecución de la XXXIII Copa América para Valencia, cuestión que ya se gestó hace un par de meses con el acuerdo entre Ernesto Bertarelli y Bernie Ecclestone para aprovechar las sinergias de la Fórmula 1 y la competición de vela durante los dos próximos años.
Eso sí, Gerardo Camps quiso aportar algo de prudencia -basada en el hecho de que se quiere dar solemnidad a la firma del acuerdo con Bertarelli la próxima semana- y pidió que las partes negociadoras puedan «acabar ese trabajo con la misma serenidad que hasta ahora».
Por su parte, la alcaldesa de Valencia, Rita Barberá, situó los «detalles técnicos» de los que hablaba Gerardo Camps en «la fiscalidad, las aduanas, los radares, la comunicación y las frecuencias».
Se da la circunstancia de que todo son cuestiones cuyo ámbito competencial corresponde al Ejecutivo de José Luis Rodríguez Zapatero. Y es que el retraso en designar una persona con poderes para negociar con ACM ha provocado que las únicas dudas que queden por resolver sean las de consultas con varios departamentos ministeriales.
Rita Barberá, pese a todo, considera que lo importante es «la voluntad» que están demostrando las tres Administraciones por trabajar conjuntamente en pos de lograr para Valencia que este gran acontecimiento se repita en la cuidad.
En cuanto a la fórmula para gestionar el acontecimiento, la alcaldesa de Valencia reiteró su apuesta por mantener el Consorcio que integra a las tres Administraciones, lo que permite redactar fórmulas individuales que luego «pueden verse conjuntamente».
Todo apunta a que el Consorcio -pese a que el Gobierno intentó hace tiempo dar un golpe de timón e intentar liderar la competición dejando la participación de la Administración autonómica y local, en residual- se mantendrá finalmente como fórmula de gestión dado su buen resultado en la primera edición que es donde surgieron más problemas porque había que afrontar grandes infraestructuras.
Además, el Consorcio es la figura ideal para que se gestione la zona comercial a la hora de devolver el crédito de 500 millones de euros que el Instituto de Crédito Oficial concedió para la anterior edición de la competición.
En cuanto a la suspensión de la reunión fijada para ayer con ACM no supone ningún problema, según Barberá, ya que «de lo que se trata es de contar con más tiempo para ir redactando y viendo respuestas».
Evitar tentaciones
Eso sí, insistió en la necesidad de que las negociaciones concluyan y el nombre de la próxima ciudad sede se conozca antes de las vacaciones porque «en agosto todo el mundo se dispersa y sería un periodo en el que no habría noticias, mientras sigue habiendo presiones porque es un proyecto muy atractivo para otras ciudades».
En definitiva, y si no hay sorpresas de última hora -que es improbable que se den porque el tiempo juega a favor de Valencia que tiene todas las infraestructuras- la rúbrica del acuerdo se podría dar a principios de la próxima semana con Ernesto Bertarelli y Francisco Camps presidiendo el acto.
Población de algunas ciudades españolas en 1787
| Lugo | <5,000 |
| Pontevedra | <5,000 |
| Soria | <5,000 |
| Huelva | 5,377 |
| Avila | 5,800 |
| León | 6,051 |
| Ciudad Real | 6,089 |
| Teruel | 6,270 |
| Vitoria | 6,302 |
| Santander | 6,641 |
| Guadalajara | 6,712 |
| Logroño | 6,772 |
| Cáceres | 6,860 |
| Hueca | 6,885 |
| Albacete | 7,885 |
| Gerona | 8,014 |
| Tarragona | 8,541 |
| Cuenca | 8,753 |
| Palencia | 10,345 |
| Lérida | 10,390 |
| Zamora | 10,416 |
| Orense | 10,626 |
| Segovia | 10,782 |
| San Sebastián | 11,494 |
| Gijón | 11,800 |
| Badajoz | 11,872 |
| Castellón | 12,003 |
| Bilbao | 12,887 |
| Oviedo | 13,550 |
| La Coruña | 13,575 |
| Burgos | 13,614 |
| Almería | 14,958 |
| Pamplona | 15,156 |
| Santiago de C. | 15,582 |
| Jaén | 16,249 |
| Puerto de Santa María | 16,427 |
| Alicante | 17,760 |
| Toledo | 18,201 |
| Salamanca | 19,092 |
| Valladolid | 23,284 |
| Cartagena | 29,714 |
| Palma de Mallorca | 31,942 |
| Córdoba | 37,826 |
| Jerez de la Frontera | 45,506 |
| Málaga | 51,098 |
| Granada | 56,541 |
| Murcia | 65,515 |
| Cádiz | 71,080 |
| Sevilla | 80,915 |
| Barcelona | 92,385 |
| Valencia | 100,657 |
| Madrid | 190,000 |
| Fuente: D. S. Reher. Ciudades, procesos de urbanización y sistemas urbanos en la península ibérica”, en Atlas histórico de las ciudades europeas. I. Península Ibérica, Barcelona, 1994, pp. 1-29 |
Por lo que podemos comprobar, hasta el año 1820, Barcelona, Catalunya no logró tener una población mayor a la de Valencia, a la del reino de Valencia.
Este verano, en una tórrida tarde en la Universidad de Barcelona, comprobé lo interesante que era el manuscrito Ms. 1010. Terminado hacia 1637, con caligrafía semejante a batallones de inquietas hormigas, trataba sobre la “lengua catalana materna”. Ahora, ya en el Reino, he consultado los comentarios sobre el citado manuscrito en la “Historia de la Lìteratura Catalana”, de D. Martí de Riquer, y
algo no concuerda; la única cita referente a nosotros es para recordar que en los años del manuscrito estudiaban en Lleida más de “300 valencianos que hablaban y entendían, como es lógico, el catalán” (HLC, V, p. 430). Por supuesto que entendían el catalán y el latín, pero ¿hablaban catalán o valenciano?
EI Ms. 1010 confirma que las lenguas habituales en Lleida fueron el catalán, el
latín (círculo universitario) y el valenciano; conclusión que no sorprendería si la
inmersión no censurara originales. La Universidad de Lleida fue autorizada en 1300 por Jaime II en un lugar a salvo de ataques costeros y de la peligrosa frontera castellana, aunque alejado de Valencia, Zaragoza y Barcelona. EI monarca nacido en Valencia concedió a Lleida el monopolio de los estudios universitarios de todos sus estados; hecho que explica la nutrida presencia de valencianos en la diminuta
ciudad. La tradición persistió incluso en el XVII, cuando el Estudio General de Valencia superaba a Lleida en prestigio y alumnado.
La Universidad reconocía a los valencianos múltiples inmunidades y por
privilegio de AIfonso III (año 1428), elegían al rector independientemente de
aragoneses y catalanes. Lérida vivía de su Universidad y, necesariamente un
colectivo que oscilaba de 300 a 800 valencianos sobre una población que, por ejemplo en 1708 no superaba los 3.000 habitantes, tuvo que influir lingüísticamente a lo largo de los siglos, desde 1300 hasta 1705. EI avispado gerundense Onofre Pou se percató del negocio que supondría un diccionario en las tres lenguas habituales y, tras estudiar en Valencia, editó en 1575 un vocabulario valenciano-catalán-latín. Convertido en bestseller, sirvió de texto en la universidad catalana hasta el
siglo XVIII, según reconoce la propia Enciclopedia Catalana.
Precisamente los que discuten en el Ms. 1010 sobre las lenguas maternas son dos
ilerdenses ilustres: el canónigo Alexandro Ros y el catedrático Diego Cisteller. EI
primero advierte que si los sermones sólo se imparten en catalán no gustará a los
extranjeros, incluso a los valencianos. Y añade que “en el Reyno de Valencia los
más son bilingües, sin que se hagan estorbo en la pronunciación las dos lenguas valenciana y castellana” (Ms. 1010). A estas consideraciones (censuradas por Riquer, claro), se opone Cisteller, que convivía con valencianos en Lleida y disponía del Thesaurus de Pou para despejar dudas en los tres idiomas. En él, por ejemplo, se aclaraban incluso nimiedades como que el latín pastanaca o el catalán pastanaga equivallan al valenciano safanoria (f. 31 v). La copiosa información sobre léxico y
ortografía del idioma valenciano (carchofa, pechines, picher, chic, eixida, otonyo, charrador, etc.) explicaría el éxito del trilingüe vocabulario en las universidades condales.
EI constante trasiego valenciano por la ruta de Lleida se efectuaba lentamente,
con frecuentes descansos y pernoctaciones en las mismas y poco pobladas aldeas
desde el medieval año 1300. Estudiantes y familiares, cultos y acomodados en
relación a los aldeanos, eran modelo a imitar por su refinamiento e idioma. No es
ilógico, pues, que la cuña lingüística valenciana amenazara exten- derse desde
Lleida hacia la parte oriental de Cataluña, hecho denunciado en 1628 por el catalán
Andreu Bosch (”Titols d’Honor’, Perpinya, 1628). La valencianización en la ruta
valenciana Ilegó a un punto en que los predicadores regnícolas usaban el valenciano
en sus sermones, no el catalán.
Época prerromana
Recientemente se han encontrado restos arqueológicos de los siglos IV y III a.c. Estos restos son las referencias más antiguas de las que tenemos constancia y demuestran que ya antes de la fundación de la ciudad romana, en lo que hoy es la ciudad de Valencia y su huerta, ya existía actividad humana.
Los restos han aparecido en la zona de las calles Ruaya y Sagunto, lugar por donde posteriormente pasaría la Vía Augusta, de la que tenemos referencias, e incluso podemos observarla junto a la catedral de Valencia, en la Almoina.[1]
En las excavaciones se han encontrado restos que corresponden a una construcción hidráulica de planta rectangular, “quizás una balsa”, según la concejal Alcón, que ha aparecido repleta de cerámicas íberas y púnicas. También se ha localizado un pozo que contenía ánforas que podrían proceder de Ibiza, de Cádiz o del norte de África y una moneda cartaginesa de la época Bárquida.
Todo esto vendría a confirmar lo que los yacimientos iberos a lo largo y ancho de la geografía valenciana demuestran, y que no es discutido por ninguna fuente que, en lo que hoy conocemos como Comunidad Valenciana, el grueso de los pobladores eran iberos, así como el paso de los cartagineses, y seguramente comercio entre ambos.
Las últimas investigaciones demuestran que Valencia y su entorno, hoy incluido dentro del entorno urbano, formaban parte de una ruta comercial de cerámica de lujo. [2]
La zona de Valencia fue ocupada por las tribu edetanas (Liria), que se extendió hacia el norte de la peninsula.
Estos los últimos descubrimientos constatan que en el entorno de la ciudad ya existían asentamientos de estos pueblos.
En 138 adC fundación de la ciudad, como colonia romana, con el nombre de Valentia Edetanorum por la república romana , siendo cónsul romano Décimo Junio Bruto.
El historiador latino Tito Livio transcribe en una de sus obras el acta fundacional del enclave:
Valentia fue fundada por 2000 colonos sobre una de las terrazas del Turia. Es una ciudad clásicamente romana en todas sus concepciones. Es un lugar estratégico cerca el mar, una isla fluvial por donde pasaba la Via Augusta, que comunicaba la actual Andalucia (Bética) y Roma. El núcleo principal estaa en el entorno de la actual Plaza de la Virgen y la catedral. Allí se encontraba el foro y el cruce de las dos calles principales (Cardo N-S y Decumanos E-O), ambos ejes siguen hoy en el trazado de la ciudad y serían las actuales calles c/Salvador-Almoina la primera y c/Caballeros la segunda.
En 75 adC la ciudad es parcialmente destruida durante la guerra entre Pompeyo y Sertorio. Por esta causa la ciudad quedó abandonada durante 50 años al menos.
La ciudad es reconstruida a finales del “reinado” de Augusto, si bien tardaría unos años en empezar un largo periodo de desarrollo caracterizado por el crecimiento urbano, entrada ya la época de “los Flavios”, gracias a la inmigración de nuevos ciudadanos que vinieron a sumarse a los de la época de Augusto (este dato está ampliamente demostrado, Valentini veterani et veteres), y como no, a la construcción de grandes edificios públicos como el foro y el circo .
Las escavaciones de la Almoina han sacado a la luz parte de foro, la curia, el ángulo sudeste de la basílica, un macellum y un ninfeo. En otros lugares se han encontrado casas ricamente ornadas con mosaicos y murales.
Así mismo se realizan importantes infraestructuras como la construcción de un puerto fluvial junto a las actuales Torres de Serranos, el acueducto, distintas obras de distribución de agua, posibles santuarios periurbanos y varias necrópolis que circundaban las vías. En la zona de la calle del mar actual se han encontrado restos del circo, un grandioso edificio de 350 x 70 m.
Del mismo modo que en el resto del Imperio, Valentia atraviesa una etapa de crisis, la ciudad es destruida entre el 260 y el 270, y reconstruida rápidamente pero con un perimetro inferior, se avandonan algunas de sus infraestructuras. [4] [5]
Durante este siglo la ciudad mantuvo su categoria, mientras veía como otras urbes próximas Edeta y Saguntum (Liria y Sagunto), entraba en una profunda decadencia.
Se conforma en la ciudad la primera comunidad cristiana de la que se tiene constancia en torno a la memoria de San Vicente que es martirizado en la ciudad en el año 304.
El poeta latino Rufo Festo Avieno escribe su obra “Oda maritima”, en la que cita una supuesta ciudad íbera pre-romana en la desembocadura del Turia llamada Tyris, lo que dará lugar a que popularmente se identifique al río como a la antigua urbe.
“…Y no lejos de la separación de este río, el río Tirio rodea la ciudadela de Tiris…”
Ora Maritima de Avieno
La iglesia asume las riendas de la ciudad transformando los templos romanos en edificios de culto cristianos aprovechando el vacío de poder dejado por el imperio y coincidiendo con las primeras oleadas de pueblos germánicos, principalmente suevos, vándalos y alanos. Posteriormente, visigodos.
Se especula con la posibilidad de que en la ciudad se celebrara en 546 un congreso religioso, dato inseguro como el de que el rey Leovigildo desterrara en la ciudad a su hijo, el príncipe Hermenegildo. Valentia experimenta cierta recuperación debida a la instalación en ella de militares visigodos durante la invasión bizantina del sudeste peninsular (Provincia de Spania) en el año 554. Se fortifica el antiguo circo romano.
Tras la expulsión de los bizantinos en el 625 se inicia una nueva etapa de depresión en la ciudad de la que apenas existe documentación.
Véase también: Historia de Al-Andalus
En el 711, se inicia la llegada de mulsumanes, repoblando esta ciudad, no existe una verdadera conquista bélica, ya que los nuevos pobladores se integran con los escasos habitantes de la ciudad, creándose un cierto aire de ciudad-estado con independencia.
Afirmando esta hipótesis, se produce un alzamiento en los años 778-779 contra Abd Al Ramán I, al intentar imponer su mandato a la fuerza, por lo que arrasa la ciudad.
Se restablece el poder a través de de su hijo Abd al-Allah arababizando el nombre de la ciudad como Balansiya y ejercitando un gobierno autónomo sobre el área de Valencia.
Construye un palacete ajardinado en las afueras de la ciudad, denominándolo la Russafa, jardines de la antigua Persia, siendo el origen del actual barrio del mismo nombre, .
Se cambia la lengua, las religión y las costumbres de los musulmanes adoptando el Islam. Se instala un perímetro de huerta en el actual barrio del Carmen y se transforma la antigua área episcopal visigoda para convertirla en un zoco vinvulado a la residencia del gobernador.
Tras la llegada musulmana en el 711, aportaron su lengua, religión y costumbres. Conviviendo con la de los habitantes originarios.
Con la llegada de los amiríes (descendientes de Almanzor) se crea el Reino Taifa de Balansiya.
Época de máximo esplendor de la ciudad, creándose sistemas de riego, cultivos y aumentando el comercio con la España cristiana.
En el 1011 Mubarak y Muzaffar iniciaron reformas y mejoras urbanísticas de la ciudad, este hecho contribuyó al aumento de la presión fiscal, lo que posteriormente provocó una revuelta popular, acabando así su mandato.
En el año 1021, fue nombrado Abd al-Aziz ben Abí Amir (nieto de Almanzor) y tenía 15 años. Durante los 40 años de su gobierno se vivió una de las épocas más tranquilas y prósperas. Creando grandes obras de ingeniería, así como creando la fortificación de la ciudad.
Entre 1087 y 1089 gobernada por el rey al-Qadir, es atacada por al-Mundir y el conde de Barcelona Ramón Berenguer II.
En julio de 1093 tras la muerte del rey taifa, El Cid establecido ya en Valencia como lugar de destierro, pone sitio a Valencia. asumiendo el mandato del reino. Rodrigo se alía con Pedro I de Aragón y con Ramón Berenguer III de Barcelona con el propósito de frenar conjuntamente el empuje almorávide.
El Cid murió en Valencia el 10 de julio de 1099. Doña Jimena consiguió defender la ciudad con la ayuda de su yerno Ramón Berenguer III de Barcelona.
En el año 1101, en el que el rey Alfonso VI de Castilla ordenó la evacuación de la ciudad y Valencia cayó en poder de los almorávides. Zayd Abu Zayd, llamado también Abú Zayd último gobernador almohade de Valencia. Gozando de total autonomía respecto al imperio almohade llegó a titularse Rey de Valencia.
En esta época data una copia del Corán, siendo esta copia hermana de otras seis en donde se detecta un estilo propio valenciano, no obstante la mayoría de la escritura fue posteriormente destruida por la inquisición. Esta copia nos demuestra que existía en la ciudad una escuela de traductores y copistas.
Zayán Ibn Mardanix también conocido como “Zahén” o Çaèn, fue el último rey musulmán de Valencia tras haber desalojado del cargo de gobernador al almohade Zayd Abu Zayd en 1229. llegando a un acuerdo de vasallaje con el rey Jaime I de Aragón, lo cual le facilitó la conquista del reino de Valencia.
Conquista de Valencia por Jaime I de Aragón en 1238. Se crea una nueva ley para el Reino, los fueros, els Furs que años después se hicieron extensivos al resto del Reino de Valencia y se realiza el repartimiento de las tierras como queda testimoniado en el Llibre del Repartiment.
1348 La peste negra y sucesivas epidemias diezman la población de la ciudad mientras estalla una revuelta ciudadana contra los excesos del rey, la guerra de la Unión.
En 1363 y 1364 la ciudad repele por dos veces el asalto de las tropas castellanas. Como premio, el Rey Pedro el Ceremonioso concede a la ciudad el título de “dos veces leal” que queda representado por las dos L que ostenta el escudo de la ciudad.
Si bien la convivencia entre cristianos, judíos y musulmanes que compartían la ciudad había sido conflictiva durante toda la edad media, no fue hasta 1391 cuando los cristianos asaltan el barrio judío, instalado en la actual calle del Mar, haciéndolos convertirse al cristianismo, aunque seguían practicando su religión en secreto y hasta 1456 cuando asaltan la morería, instalada junto al actual mercado de Mosen Sorell.
Tras la muerte sin descendientes de Martín el Humano se produce un conflicto dinástico entre las familias Centelles y Vilaragut que desemboca en el Compromiso de Caspe y la entronización de la familia Trastamara por la Corona de Aragón.
Este es el siglo de mayor expansión y crecimiento de la cultura valenciana, también se le denomina El Siglo de Oro Valenciano. Viene acompañado de un crecimiento demográfico que situaría a Valencia como la ciudad más poblada de la Corona de Aragón, con 75.000 habitantes a final de siglo, y tercera de España, tras Sevilla y Granada.
Se reactiva el comercio urbano a través de la creación de la Taula de canvis, una banca municipal de apoyo de las operaciones comerciales. Se erige la Lonja de la Seda y de los Mercaderes que se convierte en uno de los mercados más importantes del Mediterráneo al que acuden mercaderes de toda Europa principalmente por la venta de tejidos de seda.
El rey Alfonso el Magnánimo viaja a Valencia para casarse allí con María de Castilla (1401-1458) a la que nombrará gobernadora de la ciudad, hija de Enrique III de Castilla y hermana de Juan II de Castilla. El matrimonio se celebró en la catedral de Valencia el 12 de junio de 1415.
Se construyen algunos de los edificios más emblemáticos de la ciudad como las Torres de Serranos, La Lonja 1482, el Micalet (campanario de la Catedral de Valencia).
En pintura y escultura aparecen artistas como Damian Forment, Lluís Dalmau o Gronçal Peris. En literatura florece la producción escrita de la mano de los autores Joanot Martorell, Ausias March, Joan Roís de Corella o Isabel de Villena.
El mantenimiento de la política mediterránea y el apoyo económico prestado por los banqueros valencianos a la corona, en el descubrimiento de América, crea un problema de descapitalización y una tendencia en las clases acomodadas a vivir de rentas, dando como consecuencia un aumento de precios y un decaimiento del comercio, lo que degenera, aunque sin éxito, en una sublevación de los gremios (Germanías).
En 1502 se funda la Universidad de Valencia bajo el nombre de Estudi General.
Embarco moriscos en el Grau de Valencia
En 1609 se promulgó el decreto de expulsión, la expulsión de los moriscos y judíos, y el cada vez más preponderante poder de la nobleza, provoca la ruina del país y la bancarrota de la Taula de Canvis en 1613.
Durante la llamada Sublevación de Cataluña (1640-1652), Valencia colabora a petición de Felipe IV en su causa con milicias y dinero, lo que provocará un período de escasez económica local, sumándose a esto también al temporal alojamiento en la ciudad de tropas de otras zonas.
La Guerra de la Sucesión marca como en toda España el siglo XVII.
Durante la Guerra de Sucesión española Valencia fue ocupada por el bando austracista del Archiduque Carlos de Austriaprimeramente, y luego definitivamente por los ejercitos borbónicos.
Los austracistas retuvieron la ciudad durante 16 meses y derrotaron varios intentos de echarlos. Después de la victoria borbónica en la batalla de Almansa, 25 de abril 1707, el ejército inglés abandonó la comarca y la ciudad de Valencia y dejándola a su suerte.Joan Batista Basset fue el líder del ejercito austracista, él consiguió incitar al pueblo para que les apoyaran ofreciendo quitas de impuestos y distintas ventajas, todo ello, luego, fue ignorado por el Austria y Basset terminó en la cárcel.
Por otro lado y, pese al mito difundido por algunas fuentes, el Reino de Valencia y en nuestro caso la ciudad, no entró en guerra por ninguno de los contendientes. Así vemos valencianos integrados en ambos bandos, pero el grueso del ejercito, las milicias y los gremios, no fueron llamados a filas, prueba de ello es el abundante material encontrado en la Cuidadela de Valencia, al entrar las tropas del rey Felipe V.
Pruebas de ello las encontramos en textos de la época, donde se da cuenta de la expulsión de maleantes llegados del frente en los días posteriores a la batalla, por parte de los gremios, la base de los ejercitos valencianos.
O le parte de armas encontrado en la Ciudadela de Valencia
Se puede ver también el caso de destacados borbónicos con cargos en el Reino y ciudad, como el “Jurat en Cap” y el secretario, dieron con sus huesos en la prisión de Pamplona por defender los intereses y derechos de los valencianos. Y por último destacar que los “Maulets”, salieron en dirección a Barcelona dejando la ciudad a sus suerte en lugar de dar batalla desde una posisicón cómoda y bien guarnecida como era la capital del Reino.
Tras la victoria de las tropas de Felipe V, como castigo tomaron represalias contra la población, saqueando ciudades y poblaciones del Reino de Valencia, eliminando todos sus privilegios o fueros. Exactamente igual que antes habían hecho los austracistas en otras poblaciones como Morella,Sagunto,Finestrat,Segorbe, etc., que no les apoyaron, si bien Valencia, donde el ejercito austracista encontró las puertas abiertas y entró sin oposición, no sufrió como otros pueblos.
Destacar que el Reino de Valencia siguió plenamente vigente durante el XVIII, como institución y la ciudad su capital. Los decretos de nueva planta supusieron la perdida de privilegios y leyes, al igual que el Reino de Aragón, si bien Aragón los recuperaró en parte más adelante.
“Considerando haber perdido los Reinos de Aragón y Valencia, y todos sus habitadores, por la rebelión que cometieron, faltando enteramente al juramento de fidelidad que me hicieron como su lejitimo rey y Señor, todos los fueros, privilegios, exempciones y libertades que gozaban”. Pero el decret continua dient: “He juzgado por combeniente así por esto, como por mi deseo de reducir todos mis Reinos de España a la uniformidad de unas mismas leyes, usos, costumbres y tribunales, gobernandose igualmente todos por las mismas leyes de Castilla…
Como se puede apreciar, se perdieron fueros y privilegios, no se eliminó el Reino.
Valencia fue una de las últimas ciudades de España que controló el ejercito francés, después del levantamiento popular de mayo, en Valencia cuando llegaron las noticias de lo sucedido en Madrid, la indignación popular fue en aumento y la chipa que desató la insurreción fue la famosa declaración de Vicent Domenech “El Palleter” declarando la guerra a Napoleón
En la Guerra de la Independencia española contra el ejército de Napoleón, más conocida como la guerra del francés. Los franceses atacaron la plaza de